Con una fuerte impronta social, una mirada estratégica en promoción internacional y una “transformación inteligente”, el ministro de Turismo, Pablo Menoni, habló con SK sobre los planes en su gestión; “El foco se basará en la promoción, la conectividad, la consolidación del turismo”.

El turismo es uno de los grandes generadores de trabajo calificado y joven, pues, por ejemplo, emplea proporcionalmente a más jóvenes menores de 29 años. Estamos abocados a que todas nuestras acciones contribuyan a consolidar el mercado laboral y a aportar a la desestacionalización.

En ese sentido, tenemos algunas líneas de acción principales o verticales que comienzan con nuestra concepción del turismo como un derecho humano. Por lo tanto, la primera línea de acción es consolidar el Sistema Nacional de Turismo Social (SNTS). Entendiendo al turismo social como todas aquellas políticas y acciones que faciliten el acceso al turismo a grupos habitualmente restringidos o excluidos tanto sea por su poder adquisitivo, condiciones de salud u otras, promoviendo entonces la equidad, la inclusión social y el derecho humano al descanso y la recreación. Esta consolidación la entendemos como tal solo si incluimos a todos los actores: operadores, instituciones públicas y usuarios.

Segundo, sistematizar y consolidar el apoyo a las mipymes turísticas, que son las principales fuentes de empleo, no solo en turismo, por cierto. El apoyo tendrá varios presupuestos o condicionantes, más allá de los obvios como mejorar la oferta turística, que van desde la sostenibilidad, la incorporación de fuentes de trabajo o mejora de las condiciones laborales, digitalización y accesibilidad, por nombrar algunos.

Tercero, el trabajo en territorio, que va de la mano con lo segundo. Entendemos que facilitar el contacto con las mipymes lo más cercano posible a donde se desarrollan las actividades turísticas, no solo facilita el intercambio de experiencias, sino que posiciona al Ministerio como un actor cercano a los emprendedores turísticos. Queremos que los operadores del interior sientan que el Ministerio está presente para, dentro de nuestras posibilidades, ayudarlos y facilitarles las cosas.

La cuarta línea de acción es la que abarca la promoción del destino Uruguay. Esta sea quizás la más desafiante de todas, pues la promoción del destino Uruguay en el exterior es muy cara: son “muy pocos huevos y muchas canastas”. Por lo tanto, el gasto debe ser basado en herramientas que permitan eliminar la mayor cantidad de incertidumbres. Las decisiones de dónde y cómo promocionar las basaremos en tres aristas: la capacidad de crecimiento de la demanda, la consolidación de los productos turísticos que queramos promocionar, y la capacidad de la oferta. Respecto a lo primero, entendemos que hay muchas oportunidades de crecimiento de turistas de la región, especialmente de Brasil y también del interior de Argentina. Respecto a los productos consolidados, tenemos muchos con capacidad de recibir turistas y brindarles la mejor experiencia. La lista, afortunadamente, es larga, pero también tenemos otros productos con enorme potencial de crecimiento, especialmente los culturales, deportivos, gastronómicos, de eventos y en el campo del turismo TERN (Turismo en Espacios Rurales y Naturales).

Y estas cuatro líneas están atravesadas por otras líneas no menos importantes como la conectividad, la profesionalización de los recursos humanos, el trabajo con operadores y trabajadores, etcétera.

¿Se busca proyectar más el turismo interno?

Por supuesto, va de la mano con la consolidación del SNTS, pero también con la mejora de la oferta, por ejemplo a través del apoyo a las mipymes o la mejora de la conectividad interna.

¿De qué manera influyó tu experiencia personal en la promoción de un turismo más inclusivo y accesible en Uruguay?

Es muy difícil desasociar las experiencias personales al momento de tomar decisiones que pueden impactar a tanta gente, pero es una tarea que los gobernantes debemos hacer. No podemos dejarnos influenciar por ellas. Sin embargo, en el caso particular de mi discapacidad física, y viendo la realidad de la infraestructura turística que tenemos, rompe los ojos que es muy difícil hacer turismo en el Uruguay para alguien en silla de ruedas o con cualquier otra discapacidad.

La decisión del presidente de designarme ministro es una de las señales más fuertes que hemos recibido las personas discapacitadas. El coraje que ha mostrado con esta designación es un respaldo enorme. Su mensaje es claro: las personas discapacitadas necesitamos igualdad de oportunidades, nada más. Y si bien no es un mérito que vayamos a poner en nuestro CV, el ser discapacitado tampoco es un demérito, y el presidente, y mi sector político, así lo han dejado claro con mi designación.

Más allá de esas consideraciones, mi fuerza política ya ha incorporado hace tiempo la inclusión en todas sus formas, como una de sus banderas y el tema de la discapacidad, especialmente en turismo, es una de ellas.

Mejorar el acceso a las experiencias turísticas pasa por algunos aspectos esenciales: los obvios, como la infraestructura edilicia, el transporte, y todo aquello referido al acceso al medio físico, pero también por la educación de los operadores (chicos y grandes). A veces por no invertir en pequeñas intervenciones se pierden una demanda para nada despreciable. Espero que el simple hecho de ver a un ministro en silla de ruedas sirva para concientizar a todos en general sobre la inclusión.

Maldonado, Rocha y Colonia son tres de los departamentos donde más se concentra el turismo. ¿Qué acciones hay previstas para que estos sigan creciendo?

Y Montevideo, y el Litoral y Lavalleja, y tantos otros. El foco se basará en lo que mencioné anteriormente: en la promoción, la conectividad, la consolidación del SNTS, el apoyo a las MiPymes, etc, todo conjugado crea las condiciones para que el turismo pueda crecer.

¿Qué otros lugares del Uruguay han sido contemplados?

Yo diría que todos los rincones del Uruguay tienen historias para contar. Historias que son atractivas por sí mismas, que hacen a una buena experiencia para los turistas (uruguayos o extranjeros). Lo dije en los festejos de los 150 años de Nuevo Berlín, en Juan Lacaze o en San Carlos, y podría seguir.

Y nombro esas localidades porque son especialmente débiles en oferta hotelera o inexistente en algunos casos, por lo tanto la promoción y la oferta debe apuntar a destinos que abarquen más ciudades o pueblos, a corredores a rutas turísticas. El Uruguay tiene muy buenas experiencias en ese sentido.

Esas rutas pueden ser también en complemento con otros países, como por ejemplo un trabajo que estamos haciendo en el ámbito del Mercosur: “Visit South America”, que incluye trabajar rutas que abarcan más de un país. Esto va de la mano con lo está haciendo FEDESUD (integrado por la CAMTUR de Uruguay) con la ruta de los jesuitas que incluye Argentina, Paraguay y Uruguay. El turista extra regional, no visita un solo país, y darle estos paquetes armados es un diferencial para la región que no debemos dejar pasar.

¿Se seguirá apostando a la temporada de verano? ¿Qué proyectos hay para la temporada de invierno?

Aunque suene trivial hay que decirlo: si queremos apuntar a la desestacionalización no hay otra opción que mirar más allá de la temporada de verano. Esto traerá más y mejor trabajo sin dudas.

En este invierno las posibilidades de promoción y conectividad son limitadas, en tanto estamos trabajando con presupuesto heredado de la administración anterior. El Ministerio ha sufrido una rebaja de 26% en términos reales de su presupuesto en la administración anterior.

¿Qué papel juega la transformación digital en la estrategia del Ministerio para posicionar a Uruguay como un destino moderno y accesible?

En el Ministerio estamos a un paso de digitalizar totalmente algunos procesos como por ejemplo el registro de operadores turísticos. Sin embargo entendemos que el concepto de “transformación digital” es un paso con mirada miope de las posibilidades que la tecnología y la conectividad digital nos brindan hoy en día. Yo hablaría más de “transformación inteligente”, entendiendo que incluir el vocablo “digital” es trivial, es indispensable, no hay transformación que no incluya lo digital. Quedarnos solo con lo digital es como tratar de conformarnos con exportar comodities, hay que meterle sustancia. Hoy tenemos que pensar en usar la inteligencia artificial (IA) que es mucho más que solo digital. La IA nos abre un mundo nuevo de oportunidades, como por ejemplo la personalización y microsegmentación de la promoción de los destinos turísticos, creando perfiles detallados de los potenciales turistas. Esto permite mostrar anuncios adaptados a las preferencias y necesidades individuales. Nos habilita a crear contenido dinámico adaptado a cada usuario en tiempo real. Además nos permite hacer análisis predictivo para anticipar comportamientos de los turistas, identificar el mejor momento para impactar en ellos. La IA nos habilita a planificar estrategias basadas en tendencias futuras.

Todo eso va más allá, como es fácil ver, de la automatización de algunos servicios de atención y marketing, a esta altura legados, como chatbots y asistentes virtuales.

¿Cuáles son los principales desafíos para el turismo uruguayo en los próximos años y cómo se planea abordarlos?

Si bien son muchos, los podríamos resumir en mejorar las experiencias de los turistas desde el momento de la planificación de sus viajes hasta cuando regresan a sus hogares. En todo ese trayecto la experiencia debe ser amena, que apele a lo emocional, a lo vivencial, que ese turista quiera volver y esa persona, en sí misma, se transforme en una promotora de Uruguay como destino turístico.

El abordaje es sistémico y holístico. No podemos abordar nada si no tomamos en cuenta a los operadores, los usuarios y los trabajadores. Y mucho menos si dejamos que todo sea a esfuerzos individuales.

¿Cuáles son las metas que te has planteado a mediano plazo como Ministro de Turismo?

Más allá de las respuestas triviales que generalmente manejan cifras o mejoras en ellas, buscamos consolidar el SNTS, la conectividad, la accesibilidad, la sostenibilidad, sistematizar los apoyos y la promoción en todas sus aristas. Porque entendemos que haciendo esto, podremos consolidar y mejorar el turismo receptivo tanto en cantidad de turistas como el gasto.